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   Sección OTRAS COLABORACIONES. Índice completo

 

Remitido por:

Emilio Carretero

Ignacio Flores

José Miguel García

José Luis Ruiz

 Antonio Sánchez

María Dolores Verdejo

 

Publicado en el número 3.411 de ESCUELA ESPAÑOLA, correspondiente al 27 de mayo de 1999.

 

    Prueba de ortografía en cuatro IES de Almería     

 

Las faltas de ortografía constituyen un problema que contamina gravemente la calidad de la enseñanza en los institutos y que incluso infiltra el nivel universitario, dada la exigua penalización que al respecto se ha establecido en las calificaciones de las pruebas de acceso (Selectividad).

 

La implantación de la reforma LOGSE, en lugar de solucionar el problema, lo está agravando al haber instaurado la promoción automática del alumnado, propiciando el acceso de todos ellos hasta el nivel 4º de ESO.

Los resultados de una prueba exploratoria de ortografía, realizada en los comienzos del presente curso escolar por 406 alumnos de 3º de ESO, con edades de entre 14 y 15 años, pertenecientes a cuatro institutos, y todos ellos procedentes de 2º de ESO, es decir, del sistema LOGSE, han sido sumamente preocupantes:

 

Considerando los 16 grupos, la puntuación media osciló entre 29% y 64%. La puntuación global generada por los 406 alumnos de 3º de ESO fue 45%, es decir, nada menos que un 55% de errores ortográficos.

 

La prueba constaba de cincuenta frases divididas en cuatro partes (A, B, C y D). Cada alumno debía marcar en la hoja de respuestas dónde estaba la falta de ortografía, utilizando la opción “E” si la frase era correcta.

La puntuación se obtuvo sumando un punto por respuesta correcta y restando un cuarto de punto por error para neutralizar los aciertos por adivinación. Los valores publicados están referenciados sobre cien. En la aplicación y corrección de la prueba intervinieron profesores pertenecientes a los departamentos de Lengua y de Orientación de los IES en cuestión.

 

Se solicita a la Consejería de Educación que haga públicos los indicadores ortográficos que tenga registrados a nivel andaluz, estructurados por edades del alumnado, para que todos podamos comprobar si los correspondientes a 14 y 15 años son tan preocupantes como los obtenidos en esta prueba exploratoria. Los profesores, padres de alumnos y población en general, tienen derecho a conocer indicadores educativos básicos, cuyo ocultamiento por parte de las autoridades persigue intereses ajenos a los específicos de la calidad del sistema educativo. Que un objetivo básico como escribir correctamente no haya sido alcanzado aún por el alumnado de 15 años, considerado globalmente, es algo tan preocupante e insatisfactorio que merece explicaciones de los responsables de la Administración educativa.

 

IES

Alumnos de 3º de ESO

Puntuación (sobre cien)

Alborán

126   (5 grupos)

59,53

Bahía de Almería

91    (4 grupos)

39,66

Galileo

102   (4 grupos)

33,14

Sabinar

87   (3 grupos)

43,93

Global

406   (16 grupos)

45,07

 

[Arriba]

 

Gabriel Núñez. Universidad de Almería

 

    La ortografía vista desde el prisma de la didáctica     

 

 

Ante todo aclararemos que hemos elegido este título para comentar la prueba de ortografía realizada por varios profesores de Almería en diversos institutos de nuestra ciudad porque aún hoy siguen existiendo concepciones antagónicas con respecto a esta cuestión, como hemos tenido ocasión de comprobar recientemente a propósito de las propuestas realizadas por Gabriel García Márquez en relación con este asunto de la enseñanza de la ortografía. Antagonismo que se acentúa cuando nos referimos a los tramos que tienen que ver con la educación primaria y secundaria de nuestro sistema educativo.

 

Por simplificar, diremos que, de un lado, se han situado todos aquellos que desde mediados del siglo XIX han venido proponiendo lo que hoy denominaríamos como una Ortografía virtual del español, que no sería otra cosa que la utilización de formas escritas que representen a la lengua oral; es decir: se trataría de adecuar los grafemas a los fonemas que usamos realmente la inmensa mayoría de los hablantes del diasistema; pero siempre a partir de un principio básico: el objeto de la ortografía no consistiría en la corrección de la pronunciación, sino en su fiel representación. Dicha ortografía fonémica o fonológica, en la que cada fonema tenga un solo grafema que lo represente por escrito, acabaría de inmediato con las faltas de ortografía, porque habría que suprimir la Z, la LL, la H, la V, etc.

 

Los maestros del siglo pasado, especialmente a partir del año de 1845 en que, a nuestro entender, se instaura el sistema educativo de la modernidad, fueron los principales impulsores de esta ortografía que, a su entender, iba a facilitar el uso de la misma por la mayoría a la par que iba a evitar a los escolares más jóvenes muchos de los quebraderos de cabeza que tienen que padecer durante el tiempo en que perdura el aprendizaje de la lecto-escritura. Estaríamos, en suma, ante un Ortografía Democrática, para de alguna manera decirlo.

 

Frente a esta postura, se ha impuesto, precisamente a partir del nacimiento de ese moderno sistema escolar al que antes hemos hecho mención, oficialmente en todo el diasistema lingüístico español el modo ortográfico emanado de la Real Academia Española, según el cual la ortografía como código escrito debe estar regido por una norma común.

 

Aceptado lo cual, debemos pasar revista y hacer una crítica severa a todas aquellas fórmulas y métodos, procedimientos o materiales curriculares con los que se nos ha enseñado tradicionalmente la ortografía: todavía recuerdo yo aquel manual de ortografía en el que se utilizaba un ejercicio para el aprendizaje de la H que empezaba así: "Hospa, dijo el harapiento". Y acababa de este otro modo: "Hastiado de creer en hechizos, en agüeros y hados, se hizo eremita". Yo tengo que confesar que nunca he podido ni tan siquiera imaginar un harapiento con los conocimientos culturales suficientes a la par que con las dosis necesarias de cursilería como para decir "Hospa"; ni desde luego he conocido tampoco a nadie que se haga eremita por su incredulidad con respecto a este asunto de los agüeros. Este sería un ejemplo más del uso de manuales inapropiados para la enseñanza de la ortografía; manuales que por habituados a desvincular la lengua de sus contextos habituales han acabado favoreciendo más que subsanando el error ortográfico.

 

Analizados los resultados de esta encuesta, todos, pero especialmente los responsables del sistema educativo, debiéramos reflexionar sobre los niveles de calidad de nuestro sistema escolar, para ir poco a poco llevando a cabo, en lo relacionado con la ortografía, una revisión total de los métodos tendente a favorecer en el futuro no la memoria motórica como se ha hecho hasta ahora, sino la memoria comprensiva; así como inclinada a primar la utilización de procedimientos ideo-visuales en estos aprendizajes de modo que evitemos en el futuro que en la mente del escolar queden fijados sobre todo los errores. Y esto, porque todo ello es contrario a la ortografía preventiva, al uso en la misma del vocabulario común de los escolares y a la elección de textos que posean una complejidad léxica acorde con el tramo escolar a que van dirigidos. Además, estas prácticas debemos adecuarlas a los diversos estadios del desarrollo evolutivo de los escolares y conectarlas con las modernas teorías de la lectura, esto es, se trata también de procurar y a ser posible lograr aprendizajes significativos con respecto a la ortografía.

 

[Arriba]

 

Profesores miembros del Equipo Técnico de Profesores de Religión de LA DELEGACIÓN EPISCOPAL PARA LA ENSEÑANZA CATÓLICA Y LA PASTORAL DE LA CULTURA DE LA DIÓCESIS DE ALMERÍA

 

 

 

 

    MANIFIESTO SOBRE LA LOE. PROFESORADO DE RELIGIÓN - ALMERÍA  

 

 

Los profesores miembros del Equipo Técnico de Profesores de Religión de LA DELEGACIÓN EPISCOPAL PARA LA ENSEÑANZA CATÓLICA Y LA PASTORAL DE LA CULTURA DE LA DIÓCESIS DE ALMERÍA, una vez conocido y analizado el Anteproyecto de Ley Orgánica de Educación, manifestamos a la opinión pública una primera valoración ante la nueva propuesta del Gobierno:

  1. El anteproyecto es una tomadura de pelo al no recoger ni una sola aportación de las que se han hecho a las propuestas del MEC desde distintas instancias sociales.

  2. Manifiesta un absoluto desprecio a los tres millones de firmas recogidas y entregadas al MEC.

  3. Ignora intencionadamente a más del 80% que eligen Religión.

  4. También supone un ataque a los 14000 profesores/as, totalmente ignorados y a los que se condena a una situación de precariedad laboral..

Por todo ello exigimos que, desde un diálogo enriquecedor y valiente, se consideren nuestras propuestas hechas al MEC en los encuentros que mantendrá la comisión mixta Iglesia-Estado para acabar de una vez con una marginalidad insoportable en la que nos encontramos a estas alturas de la Historia y en un país democrático.

Más información sobre el tema en APPRECE Asociación de Profesores de Religión www.appreceandalucia.com

[Arriba]

 

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