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DESDE EL RETABLO |
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Vengo a pedirte permiso, Esposo y Señor
José,
“pa” que nos dejes a tu Esposa el lunes
al amanecer.
Y san José “complacío” sonríe a los
almonteños:
paseadla por la marisma, como Almonte
sabe hacerlo.
QUÉ ENVIDIA OS TENGO, ALMONTEÑOS ,
DICEN A CORO LOS CUATRO,
LOS HOMBRES QUE TE CUSTODIAN,
ROCÍO, DESDE EL RETABLO.
El Bautista que ha “escuchao” lo que José
les ha dicho,
ya no puede aguantar más y responde “mu
ofendío”:
¿A mí no me decís “na”; no sabéis que soy
Juanillo,
el hijo de Zacarías y el primo del
Pastorcillo?”.
QUÉ ENVIDIA OS TENGO, ALMONTEÑOS,...
Señora, ¿te abro la reja “pa” que salgas
de paseo?
No hace falta que la abras, que la salta
el almonteño.
No tengas susto, san Pedro, porque este
inmenso gentío
es el Espíritu Santo, cuando me grita
Rocío.
QUÉ ENVIDIA OS TENGO, ALMONTEÑOS,...
Soy rociera de adopción, lo tengo bien “aprendío”,
no he “contemplao” las marismas, no he
“nacío” en el rocío.
Pero tú me has “transformao”, como lo
hiciste con Pablo,
que pasó de pecador a ser un apóstol
santo.
QUÉ ENVIDIA OS TENGO, ALMONTEÑOS,...
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| LO
BUENO QUE HACÉIS POR MÍ |
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Camarista de la Virgen, tú me adornas y
me vistes,
y en las ráfagas me pones esos racimos de
flores.
COMO SOY MADRE DE DIOS,
CUANDO ESTOY DELANTE DE ÉL
NO LE PARO DE DECIR,
QUE OS TIENE QUE AGRADECER
LO BUENO QUE HACÉIS POR MÍ.
A los que cuidáis las velas, que es un
lugar de oración,
de esperanzas, de fe buena, de suspiros y
de amor.
COMO SOY MADRE DE DIOS...
Limpiadoras de la ermita, que trabajáis
con esmero,
procurando que mi casa reluzca como un
lucero.
COMO SOY MADRE DE DIOS...
Vendedoras de recuerdos, que ofrecéis al
peregrino
una estampa, una medalla “pa” desandar el
camino.
COMO SOY MADRE DE DIOS...
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| PERO
TÚ NO ME MIRABAS |
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Hemos “llegao” a tu ermita, yo he buscado
tu mirada,
Rocío, Madre bendita, pero Tú no me
mirabas.
Tenías los ojos clavaos en el hombre que
te guarda,
que vive siempre a tu “lao” y de Ti no se
separa.
Él recoge las ofrendas que te traen los
rocieros;
él las coloca a tus pies, sin dejarte ni
un momento;
él te acompaña, Rocío, en esas tardes de
invierno,
cuando está la ermita sola, en penumbra y
en silencio.
1)
Santero de mis amores,
como tú nadie me cuida;
tú me colocas las flores,
que me traen de mil colores,
los que vienen a la ermita.
2)
Por eso
todos comprenden
que en mi corazón de madre,
haya un sitio preferente
“pa” “to” el que sea rociero,
pero más “pa” mi santero.
3)
Siempre a
mi vera has “estao”
sin dejarme nunca sola,
y de eso yo no me olvido.
Y cuando llegue tu hora,
también estarás conmigo.
Pero tú no me mirabas, tenías los ojos
clavaos en tu santero del alma.
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| LA
VIRGEN TE CANTA |
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ROCÍO, BLANCA PALOMA,
PALOMA, ESPÍRITU SANTO,
ANTES DE EMPRENDER EL VUELO,
AY! QUÉMAME CON TU FUEGO
Y HAZ QUE ME DERRITA EN LLANTO.
Quiero cantarte, romero,
que de “mu” lejos has “venío”,
“cargao” de sentimientos,
andando hasta el rocío.
Quiero cantarte bajito,
“pa” que se grave en tu alma,
que mi Hijo el Pastorcito
te dará siempre su gracia.
Hay quien dice que el rocío
es sólo bulla y gentío,
y no sienten que en la aldea
una Paloma aletea,
derramando en cada alma
este rocío divino,
que empapa la tierra seca
del corazón peregrino.
me recen por bulerías,
y que en sus coplas de amor
mezclen penas y alegrías.
Pero yo también entiendo
ese hablar suave y muy quedo,
esa música callada,
que es la fe del rociero.
A mis hijos yo les pido,
que ya que me quieren tanto,
nunca dejen de escuchar
al mismo Espíritu Santo;
que miren siempre a mi Hijo,
“escondío” en el sagrario,
y que vivan cara a Dios
todos los días del año
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¡QUÉ SUERTE TIENES, CAMPANA!
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Oh, Lirio de las Marismas, a ti te canto
primero,
porque llenas de alegría el corazón
rociero.
Tu sonido tempranero anuncia que ya es la
hora
de llegarnos a la ermita para ver a la
Pastora.
QUÉ CONTENTA ESTÁ LA VIRGEN
AY! CON SUS CUATRO CAMPANAS,
QUE REPICAN “PA” QUE BAILEN
LOS ÁNGELES EN EL CIELO
Y EL NIÑO POR SEVILLANAS.
Blanca Paloma, te llaman, igualito que a
mi Reina,
qué suerte tienes, campana, de estar tan
cerca de Ella.
Cuando sabes que a la Virgen le han
“contao” alguna pena
“pa” alegrarle su carita, ¡hay que ver lo
bien que suenas!
QUÉ CONTENTA ESTÁ LA VIRGEN...
La Virgen le quiere hacer un regalo al
Pastorcillo,
pero no sabe “mu” bien qué le gustará a
su Niño.
Y el Niño dice a su Madre: como soy Hijo
de Dios
regálame una campana con mi nombre
Salvador.
QUÉ CONTENTA ESTÁ LA VIRGEN...
Yo no sé quién pudo ser, pero es un
hombre de fe,
el que puso a una campana el nombre de
san José.
En la tierra fue su esposo, en el cielo
no la deja,
y ahora que está en su ermita, con su
repique la alegra.
QUÉ CONTENTA ESTÁ LA VIRGEN...
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LUZ QUE DEL CIELO ENTRA |
“Mare”, por un momento, alza la vista y
contempla
por las ventanas del templo, la luz que
del cielo entra.
La Virgen sonríe al Niño y le susurra en
silencio:
mi vida entera eres Tú, por eso miro
“pal” suelo
Mira”
p’arriba”, Pastora, verás qué cosa más bella,
el sol entrando a raudales a través de
las vidrieras;
ocho ventanas abiertas, desde Almería
hasta Huelva.
Sus cristales son los escudos de las
capitales nuestras;
“toa” Andalucía “unía” “pa” iluminar a
nuestra Reina.
No son vidrieras piadosas, como las de
otras iglesias,
son las ocho capitales que a la Pastora
recuerdan,
que el amor de Andalucía no es un cariño
cualquiera.
Y no es cierta esa copla, por muy antigua
que sea,
que
canta que allá en el cielo, quieren más a nuestra Reina.
MIRA “P’ARRIBA”,
PASTORA….
DESDE
ALMERÍA HASTA HUELVA
¿Si tú tuvieras, Señora, que elegir a una
de ellas?
Me las quedaría todas, pues todas son
rocieras.
En Huelva es donde he “nacío”, ¿qué puedo
decir yo de ella,
si es su gente mi alegría y además yo soy
choquera?
Cádiz con su bahía es también “mú”
marismeña.
Sevilla cinco hermandades, y en Jaén
Sierra Morena.
Córdoba lejana y mora, y Málaga ribereña.
Almería es la más joven en lo que a
Hermandades respecta.
Y Granada con su Sierra, siempre nevada y
bella,
un paraíso en la tierra, un vergel
“cuajao” de estrellas.
NO SON
VIDRIERAS PIADOSAS...
NO ES UN
CARIÑO CUALQUIERA
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UNA HERMANDAD DE 100AÑOS
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Tiene mi Huelva choquera
una hermandad de 100 años,
que me cuida y me verena
todos los días del año
y no sólo en primavera.
Tiene mi Huelva choquera
una hermandad de 100 años.
Dos colores su bandera
y un Simpecao de antaño.
Tiene mi Huelva choquera
una hermandad de 100 años.
Y me llena de alegría
que se quieran como hermanos,
que vivan la romería
todos los días del año.
Desde siempre han “procurao”
obedecer a mi Hijo;
nunca se les ha “olvidao”
y lo han puesto por escrito
en un sitio “destacao”.
Desde siempre han “procurao”,
obedecer a mi Hijo;
hacer lo que está “mandao”
y ayudar al peregrino,
desde siempre han “procurao”,
obedecer a mi Hijo.
Y yo me lleno de orgullo,
porque siempre han “procurao”,
compartir todo lo suyo
y hacer lo que está “mandao”.
No buscan su lucimiento
ni tampoco figurar;
quieren sólo mi contento
y en sus plegarias cantar,
todo el amor que yo siento.
No buscan su lucimiento,
ni tampoco figurar.
Su corazón está atento
para en silencio rezar.
No buscan su lucimiento,
ni tampoco figurar.
Son rocieros de siempre,
que no buscan figurar
y que aguantan el relente,
para en silencio rezar.
Es la Hermandad peregrina
y cada año son más,
los que con ella caminan
hasta encontrar esa paz,
que da la gracia divina.
Es la hermandad peregrina
y cada año son más,
quienes van a la Rocina
y no quieren regresar.
Es la hermandad peregrina,
y cada año son más.
Y aunque cada vez son más,
los que van por los senderos,
sólo encuentran esa paz,
los de corazón rociero.
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CON SU TRAJE DE PASTORA
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Anochece ya en la aldea,
la Señora se prepara
para emprender el camino,
que de Almonte la separa
entre retamas y pinos.
Ha “merecío” la pena
ay, tantas horas de espera,
para ver a la Señora
con su traje de pastora,
que este mismo año lo estrena.
Y yo no sé interpretar
la mirada de mi Virgen,
pues “pa” mí que se sonríe,
pero también que se aflige,
al tenerse que marchar.
Hijos míos, que os quedais
en mi aldea del rocío,
de vosotros no me olvido,
si sois los que me llevais,
en el corazón “prendío”.
Nueve meses no son “ná”,
se pasan en una “volá”,
y aunque ya no esté en la ermita,
si alguno me necesita,
que me llame sin tardar.
Que cuidéis a los abuelos,
“pa” que no me echen de menos,
hasta que vuelva de nuevo,
a verlos junto a mi vera
la próxima primavera.
Una manta “reliá”
me resguardaba del frío,
de la lluvia y del calor,
pero nunca del gentío,
que me lleva con amor.
Noto la brisa en mi cara,
huelo a eucalipto y a jara,
y aunque el capote me ciega,
siento también esa estrella,
que en el cielo no se apaga.
Y mi Niño el Pastorcillo,
como cualquier otro chiquillo
“cansaito” de caminar,
en mis brazos va “dormío”
sin miedo a la oscuridad.
Despierta, Niño, llegamos,
ya estamos en el Chaparral
no te sueltes de mis manos,
no te vayan a achuchar,
que hay mucha gente este año.
Mira esa niña que llora
y no se puede aguantar,
pues se acuerda que su madre
este año no estará
para rezarme una salve.
El sol está iluminando
la cara de la Pastora;
han “esperao” siete años,
siete años esperando,
para ver a su Patrona.
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A LAS PUERTAS DE LA ERMITA
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La Virgen del Rocío bajó del cielo “pa” guiar a sus
hijos por los senderos,
pero vió la marisma y” tó”
el gentío y se ha hecho una casa en el rocío.
Hay una puerta en la ermita,
que se abre a la marisma;
entra una brisa fresquita,
que alivia a los peregrinos
y refresca mi carita.
Otra puerta está a mi vera:
es la puerta del Real.
Si por ella yo saliera,
lo primero en encontrar
es de Huelva su Hermandad.
LA VIRGEN DEL ROCÍO BAJÓ DEL CIELO...
por donde entra el gentío,
y yo salgo a pasear
el lunes al clarear
entre vivas y “jipíos”.
LA VIRGEN DEL ROCÍO BAJÓ DEL CIELO....
Y coronando la ermita
la cruz sobre la espadaña,
“pa” que todo el que la mire
en la “vía” no se olvide,
que las alegrías se empañan.
LA VIRGEN DEL ROCÍO BAJÓ DEL CIELO...
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SON LOS CUATRO EVANGELISTAS
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“Mare”, ¿dí quiénes son esos,
que desde arriba nos miran?
Son los cuatro evangelistas,
los que escribieron tu “vía”.
ESE DE AHÍ ES SAN MARCOS,
ESOS LUCAS, MATEO Y JUAN,
DE TODOS TE CONTARÉ ALGO,
PERO TE “TIÉS” QUE CALLAR.
Lucas nos ha “transmitío”
la infancia del Pastorcillo.
Yo se la conté un buen día,
mientras Tu, Niño, dormías.
ESE DE AHÍ ES SAN MARCOS,
Mateo era publicano,
pero escuchó tu llamada.
San Marcos prestó su casa
para tu cena de Pascua.
ESE DE AHÍ ES SAN MARCOS,
Juan será Tu predilecto,
tu apóstol más jovencillo,
y cuando mueras en la cruz,
lo acogeré como a un hijo.
ESE DE AHÍ ES SAN MARCOS,
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SALVE, PASTORA, QUE LLEGAS DE ESTE
LARGO CAMINAR |
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Cuando el ángel san Gabriel, te saludó
con su salve,
el Espíritu de Dios te hizo Hija, Esposa
y Madre.
Dios te salve, María,
Dios te salve, Rocío,
Dios te salve, Pastora
Tú eres el sol que reluce,
Tú iluminas el sendero, que hasta el
cielo nos conduce.
Virgen de mi corazón, aquí guardar yo
quisiera,
esa joya rociera: la medalla de mi amor
para la Madre de Dios.
Eres hermoso camino,
que nos lleva y nos devuelve al
Pastorcito divino.
Tú barres de nuestras almas, el polvo que
hemos “cogío”,
cuando a tu vera venimos desde Almonte
hasta el Rocío.
Reina de cielos y tierra,
Reina de nuestras almas,
Reina y Paloma Blanca.
Ya estás entrando en la aldea, oyendo las
escopetas,
embajadoras del cielo, que anuncian al
rociero,
que la Señora se acerca. Y antes de
llegar a tu ermita,
es “toa” Graná la que grita desde su casa
Hermandad,
pues te quiere saludar, a Ti, Señora, que
llegas de este largo caminar.
Virgen Inmaculada,
Virgen gloriosa y bendita,
Virgen de gracia divina.
Rocío, Pastora y guía, te damos la
bienvenida;
qué 9 meses más largos; sin Ti la aldea
está vacía,
la tierra se queda fría, sin el Espíritu
Santo.
A ti vengo yo a verte, mi Esperanza y mi
Pastora,
llévanos hasta tu Hijo, cuando llegue
nuestra hora;
suspirando moriremos, Rocío, Reina y
Señora.
Salve, Reina marismeña,
Salve, Esperanza nuestra,
Salve, mi Madre almonteña
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