FRAY RAMÓN HERNÁNDEZ MARTÍN

 

EL DOCUMENTO MÁS ANTIGUO INÉDITO DE FRANCISCO DE VITORIA

Por fr. Ramón Hernández Martín, O. P.


 

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Ramón Hernández

 

 

 


Un nuevo documento sobre un gran personaje de la historia es siempre una buena noticia para los historiadores, aunque esa noticia sea en sí misma luctuosa; ya pasó hace siglos y sólo nos afecta su novedad. La noticia que encierra nuestro documento es en sí misma indiferente. Tiene, además de la alegría de la novedad y de la figura a la que afecta, la alegría de su luz para clarificar importantes cronologías. En la vida de Francisco de Vitoria hay todavía muchas lagunas. Los historiadores las van llenando lentamente. En 1985 di a conocer otro documento nuevo, que nos ayudó a precisar más la cronología vitoriana[1]

 1.      Importancia aislada del documento

          Encontré este documento el jueves 19 de octubre de 1989 en el Archivo Histórico Nacional de Madrid entre las escrituras del antiguo convento dominicano de San Pablo de Burgos. Es un documento muy importante en sí mismo considerado, es decir dejando aparte el considerando de los reajustes cronológicos respecto al Fundador del Derecho internacional Moderno, Francisco de Vitoria.

         La primera de esas razones importantes es que se trata del documento inédito hasta ahora más antiguo que conocemos. Precisemos que, según los actuales conocimientos, es la segunda vez que, absolutamente hablando, es decir prescindiendo de si es impreso o manuscrito, que aparece su nombre en toda la historia de este ilustre personaje. La primera vez que aparece el nombre de Fray Francisco de Vitoria en el acta del capítulo provincial de la provincia dominicana de España, celebrado en Burgos el 8 de Septiembre de 1506.

         Ese acta se imprimió entonces mismo, y se conserva un ejemplar en el Archivo Generalicio de la Orden Dominicana, sito en el convento de Santa Sabina de Roma. Una edición crítica de este acta de 1506 publiqué en la revista citada en la nota anterior “Archivo Dominicano” vol. 3, en 1982, páginas 13-84. Francisco de Vitoria aparece ahí como fraile recién profeso en el convento de San Pablo de Burgos. Es ciertamente profeso y no más, pues antes de él son mencionados los sacerdotes, diáconos y subdiáconos, y Vitoria no está en ninguno de esos grupos, sino en el grupo de los profesos[2]

       Bien; pues la segunda vez que aparece su nombre en la historia conocida de Francisco de Vitoria, es decir, en la verdadera historia, es en el documento manuscrito, que tuvimos la suerte de encontrar en el Archivo Histórico Nacional de Madrid en la fecha arriba consignada. La data y fecha de este precioso documento son las siguientes: Burgos, convento de San Pablo, 12 de marzo de 1507. La tercera vez que aparece el nombre de Francisco de Vitoria es en otra escritura, algo posterior, dada a conocer substancialmente por Vicente Beltrán de Heredia, y que tiene la fecha del 4 de mayo de ese mismo año del 1507[3]

          La segunda de las razones de la importancia de nuestro documento es que se trata de la primera vez, hasta ahora conocida, que se hace referencia a la recepción de las órdenes sagradas por Francisco de Vitoria. En efecto en esta nueva pieza documental figura el célebre Vitoria en el grupo de los están ordenados de diáconos. La segunda vez que se hace referencia documentalmente a su recepción de las órdenes sagradas es en el registro del Maestro General de los Dominicos, el famoso cardenal Tomás de Vio Cayetano. Es el 6 de julio de 1509 y se le da licencia para que reciba la orden sagrada del sacerdocio. Este documento ya fue estudiado por otro de los más relevantes vitoriólogos, cual fue Luis González Alonso-Getino, O. P.[4]

        Tratando de precisar la fecha de la recepción del diaconado por Fray Francisco de Vitoria, pensamos, teniendo en cuenta las leyes y las costumbres, que debió de ser ordenado de diácono el sábado 27 de febrero de 1507. Los sábados de las temporas de adviento y de cuaresma eran las fechas señaladas para recibir las sagradas órdenes. Sabemos, por lo dicho arriba, que el 8 de septiembre de 1506 era Vitoria sólo profeso, que no tenía siquiera la orden del subdiaconado, puesto que no figura  dentro del grupo que se señala de modo explícito como subdiáconos. Muy probablemente recibió el subdiaconado en el sábado de las temporas de adviento, 19 de diciembre del 1506, y, como dijimos, el 27 de febrero de 1507 fue ordenado de diácono.

          La tercera razón de la importancia de este nuestro documento, recién aparecido, es que Francisco de Vitoria viene orlado de un conjuntote frailes, que formaban entonces parte de aquella comunidad de San Pablo de Burgos, algunos de los cuales tienen bastante protagonismo histórico, y nos ofrece asimismo algunos detalles con respecto a la ciudad de Burgos, que agradecerán que los recordemos los historiadores y los habitantes de esa ciudad.

        Este documento es una escritura de censo enfitéutico perpetuo a favor del convento de los dominicos sobre unas casas situadas en el barrio de “Viejarrúa” de Burgos. Aparecen estos frailes, algunos muy famosos: Pedro de Covarrubias, Maestro en Sagrada Teología y Prior del convento; Ambrosio de Yepes, Subprior; Pedro Hierro, Presentado en Sagrada Teología; Juan de Bermejo; Gabriel de Santo Domingo; Gonzalo Moro; Juan de Valmaseda; Ambrosio de Toro; Miguel de Jocano; Antonio de Logroño, cronista del convento. Todo este grupo aparecen como sacerdotes. Vienen luego los diáconos, que son cuatro: Ángel de Santo Domingo, Famine de Logroño, Roberto de Orduña, y Francisco de Vitoria. Los subdiáconos son los dos siguientes: Pedro de Pontevedra y Alonso de San Pablo.

 

  2. Consecuencias en la cronología de F. de Vitoria

          La primera consecuencia seria es que se derrumba, sin posibilidad de contención, la teoría según la cual el Padre Vitoria nació en 1492. El primero en apuntar hacia esa fecha como la del nacimiento de Francisco de Vitoria fue Narciso Alonso Cortés en 1925 en un homenaje a Ramón Menéndez Pidal. Aduce la testificación del propio Vitoria en un pleito entre el “Comendador Griego”, Hernán Núñez de Guzmán, o “El Pinciano”, y sus tres coopositores a la cátedra de Prima de Gramática de la Universidad de Salamanca. Vitoria testificó en septiembre de 1533 que era “de edad de cuarenta años poco más o menos”. El Padre Vicente Beltrán de Heredia, analizando ese testimonio, pensó que la fecha más probable del nacimiento de Vitoria es la del 1492. Al ser aceptado ese año por tan eminente vitoriólogo, la mayoría de los historiadores dieron esa fecha por buena sin discusión.

         Con nuestro documento, recién encontrado, delante de los ojos, la mencionada fecha de 1492 para el nacimiento de Francisco de Vitoria se va a pique definitivamente. En efecto, si Vitoria nace en 1492, al aparecer de diácono el 12 de marzo de 1507, tendría todo lo más 15 años (14 y medio, diría yo)[5]. Los conocedores de la legislación eclesiástica tanto antigua como moderna saben que eso es imposible para nuestro fraile.

         ¿Cómo explicar que en septiembre de 1533 dijera Vitoria en el proceso citado que tenía “cuarenta años más o menos”? Los conocedores de Francisco de Vitoria saben cómo le bailan a éste los números. A principios de 1539, cuando ya hacía casi cincuenta años del descubrimiento de América, pronuncia nuestro internacionalista su famosa relección Sobre los indios. Él, sin embargo, dice que éstos “hace cuarenta años que han venido al poder de los españoles”. Vitoria no gusta de precisiones en cronología; se encuentra aún en la década de los cuarenta y con esos años comparece en el juicio, sin hurgar más en su memoria.

         Los favorecedores de la fecha de 1492 como la propia del nacimiento de Francisco de Vitoria, entre otras cosas ya criticadas en su momento, tuvieron que enfrentarse con dos datos de constancia cierta: que era profeso en 1506 y que fue ordenado de presbítero en 1509.

         Con respecto al primer dato, o grave dificultad, sabemos que el ocho de septiembre de 1506 aparece como profeso en Burgos. Si hubiera nacido en 1492, tendría todo lo más 14 años (trece muy largos, diría yo, habiendo nacido en octubre). La dificultad sería mayor para su hermano Diego de Vitoria, que es considerado por los historiadores de ese tiempo e inmediatamente posteriores como tres años más joven, y figura ya como profeso en Burgos en 1507. Atendiendo a la teoría del nacimiento de Francisco de Vitoria en 1492, habría que poner el nacimiento de su hermano Diego tres años más tarde, es decir, en 1495, y, profeso en 1507, tendría todo lo más 12 años. Esto es en verdad imposible, pues para la profesión estaba legislado un mínimo de 15 años de edad.

       Para Francisco de Vitoria se buscó el subterfugio de la dispensa de un año para la profesión; difícil. Para Diego de Vitoria, como la dispensa de tres años es inconcebible, se dijo, como solución, que no consta con certeza que fuera menor que su hermano Francisco. El historiador inédito del convento de San Esteban de Salamanca, Esteban de Mora[6], nos habla de Diego de Vitoria y dos dice de él dos cosas: primera, que era “hermano menor de gran Maestro de la Teología Española fray Francisco de Vitoria”, y, segunda, que las Actas del Capítulo Provincial celebrado en Salamanca en 1510 colocan a Diego de Vitoria en el convento de Santo Tomás de Ávila dentro los no sacerdotes; de su hermano Francisco sabemos que se ordenó de presbítero en 1509. Sobre este Acta del Capítulo Provincial de Salamanca de 1510, sobre su certeza y sobre su contenido, hemos escrito ya con cierta amplitud en otra ocasión[7].

        La segunda dificultad grave era la referente a la ordenación de Franciscote Vitoria como sacerdote en 1509, pues, si hubiera nacido en 1492, en su ordenación sacerdotal tendría todo lo más 17 años (16 largos, diría yo), lo que también es imposible, según las leyes de la época. La solución tomada fue que la mencionada licencia del Maestro de la Orden fray Tomás de Vio Cayetano el 6 de julio de 1509 para la ordenación de presbítero de Francisco de Vitoria no hace referencia a nuestro Vitoria sino a otros. Los casos de homónimos son muy frecuentes en aquel tiempo y éste podía ser uno de ellos. Solución de urgencia y que no tiene ninguna prueba.

         Aunque parecía inverosímil que la licencia del Maestro Cayetano pudiera referirse a otro fray Francisco de Vitoria, ahora con nuestro documento en la mano se aclaran totalmente las cosas. Según este documento Francisco de Vitoria era diácono en 1507, y encaja muy bien que pudiera ser ordenado de sacerdote en 1509, después de dos años de intersticios. Su hermano fray Diego, que era más joven, fue ordenado de sacerdote más tarde, pues en el Acta del Capítulo de Salamanca de 1510 figura aun entre los no sacerdotes.

         Se confirman en estos detalles las tesis del historiador clásico de Burgos y de los hermanos Vitoria: Francisco de Vitoria es mayor que su hermano, y, cuando muere, el 12 de agosto de 1546, tenía “sesenta y tres años de edad”; Diego de Vitoria era más joven que su hermano Francisco, y murió el 10 de abril de 1551 “a los sesenta y cinco años de edad”. Así lo tomamos del manuscrito conservado en el Ayuntamiento de Burgos, titulado Historia del convento de San Pablo de Burgos… del dominico, hijo de ese mismo convento, Gonzalo de Arriaga.

 

  3.  Complemento Burgalés    

          Cuando, hace quince años, estaba preparando la publicación del documento que acabamos de exponer y cuyo hallazgo hacía poco había tenido la suerte de disfrutar, algunos me pidieron que completara esta precisión cronológica con la precisión de la patria chica, Burgos, de Francisco de Vitoria, lograda por el P. Vicente Beltrán de Heredia en 1953, investigando también en el Archivo Histórico Nacional de Madrid. El P. Beltrán de Heredia había defendido antes con todas sus fuerzas que nuestro teólogo internacionalista había nacido en Vitoria, patria también del propio Beltrán de Heredia.  Pero un día, estudiando en la sala de investigadores del Archivo Histórico Nacional de Madrid, topó con testimonio de gran valor, y, conmovido de alegría, dio a conocer por la prensa diaria. Lo cuenta él mismo en el artículo titulado Final de la discusión acerca de la patria del Maestro Vitoria: la prueba documental que faltaba[8].

         Estaba leyendo un precioso códice, que ya había manejado otras veces. Quizás antes no hubiera llegado hasta el final en su lectura, pues el texto en cuestión se halla en los últimos folios. El códice es el 57B, titulado Libro de la fundación, sitios, rentas, juros, heredades, enterramientos, scripturas del convento de San Pablo de Burgos, de la Orden de los Predicadores. Hízole el Padre Fray Antonio de Logroño. Año de MDXXXVI. El folio en que se encuentra el pasaje, que fue motivo para que el P. Vicente Beltrán de Heredia diera por concluida la polémica sobre la patria chica de Francisco de Vitoria es el CCLVIIIv. Las palabras del testimonio considerado como definitivo son las siguientes:

         “Sotragero.

         “Venta en que fray Martín de Sant Pablo, frayre professo de  Sant Stevan de la ciudad de Salamanca, en nombre del dicho monasterio vendió a este convento toda la heredad y casas, que Pedro de Porres, clérigo, vecino de Sotragero, tenía, porque pertenecía al dicho monasterio de Santistevan por fray Lorenzo de Porres, frayre professo de Santistevan, hermano de padre y madre del dicho Pedro de Porres, que murió ab intestato, e, por ser el pariente más propinco [así], vino esta hacienda Santistevan de Salamanca.

         “Vendióla por dozientas e cincuenta e cinco mill maravedís, que pagó el heredero del dicho Rodrigo de Gaona por la dicha capellanía, y, aunque los reverendos Maestros Fray Francisco de Vitoria, natural de Burgos, y Fray Domingo de Soto, natural de la ciudad de Segovia, hijos deste convento de Sant Pablo de Burgos, [son] catredáticos [así] en teología en la universidad de Salamanca, el primero, de prima, y el segundo, de vísperas, y llevar el convento de Salamanca poco menos de las cáthedras de los maravedís desta venta, no nos quisieron dar esta heredad, sino venderla. Pasó ante Francisco de Valladolid, escribano de Burgos, a XXIII de hebrero del IVDXXXIIII [1534] años”[9].

        La mayoría de los estudiosos se rindieron; no todos. Muy pronto vinieron algunas protestas. Consideraban que el testimonio no pertenecía a un documento, sino que era una referencia circunstancial de un fraile (Antonio de Logroño) muy celoso de las cosas de su propio convento. En todo caso les parecía muy tardía, de 1534, con respecto a la fecha de nacimiento, en 1483. El valor está en la calidad de la persona testificante, fray Antonio de Logroño. Había sido éste conventual con Francisco de Vitoria del convento de San Pablo de Burgos; convivieron en su juventud y tenía motivos el cronista para conocer de dónde Vitoria era natural. Lo vemos además muy interesado por la historia de Burgos y e su convento. Se trata por fin del testimonio más antiguo que tenemos sobre la ciudad de Burgos como patria chica de Francisco de Vitoria. El que piense lo contrario tendrá que demostrarlo con una pieza anterior a ésa y mayor fiabilidad.

 4. Texto del documento del 12 III 1507, en que aparece  Francisco de Vitoria como Diácono    

         En la trascripción conservamos la grafía primitiva, acentuamos según las normas actuales, y nos permitimos actualizar también la comación y puntuación, tan escasas e irregulares en la documentación antigua. No deben extrañarnos palabras como las siguientes: “conplideros” (cumplideros); “avemos” (habemos); “rascioneros” (racioneros); “obierdes” (hubiereis); “fezierdes” (hiciereis); “presona” (persona); “juridiçión”, “jurediçión” (jurisdicción); “sid convenerid” (“si convenerit”); “treslado” (traslado); “oreginal” (original); “syno”, “sino” (signo)…

         A pesar de esta advertencia, para que no se piense en faltas de imprenta, añadiremos en los casos más notables la palabra [así], entre paréntesis cuadrangulares, y, cuando lo veamos conveniente, para hacerlo todo fácil al lector,lo explicaremos en nota a pie e página.

        El documento fue publicado entero en la revista “Archivo Dominicano” 11 (1990) págs. 76-84. Ahora sólo publicamos aquí la parte en que se encuentra la novedad de Fr. Francisco de Vitoria como Diácono. Lugar donde se encuentra el documento: Archivo Histórico Nacional de Madrid, Sección del Clero, Carpeta 195, expediente 10.

 

 T E X T O   D E L   D O C U M E N T O

 

          [Fol. 1r]  + Éste es traslado bien e fielmente sacado de una carta de censo ynfeteosi perpetuo escripta e sygnada de escribano público, según que por ella pareçía; su tenor de la qual de verbo ad verbum es el que sygue:

        Sepan quantos esta carta pública de çenso ynfeteosy perpetuo para syempre jamás vieren, cómo nos el Prior e frayles e convento del monesterio de señor Sant Pablo, que es fuera desta ciudad de Burgos, estando en nuestro capítulo juntos, según que lo avemos de uso e de costumbre de nos ayuntar, para hazer e otorgar las cosas conplideras al bien e provecho del dicho monesterio, estando juntos espeçial e nombradamente el muy reverendo señor fray Pedro de Cuevarrubias [así], Maestro en Santa Teología, Prior del dicho monesterio, e fray Ambrosio de Yepes, Soprior, e fray Pedro Hierro, Presentado, e fray Juan de Bermeo, e fray Gabriel de Santo Domingo, e fray Gonçalo Moro, e fray Juan de Valmaseda, e fray Ambrosio de Toro, e fray Miguel de Jocano, e fray Miguel de Salamanca, e fray Antonio de Logroño, sacerdotes de misa, e fray Famine de Logroño, e fray Roberto de Orduña, e fray Ángel de Santo Domingo, e fray Francisco de Vitoria, diáconos, e fray Pedro de Pontedura, e fray Alonso de Sant Pablo, subdiáconos.

         Por nosotros e en voz e en nombre de todos los otros frayles profesos del dicho monesterio otorgamos e conoçemos que damos a çenso e por nonbre de censo ynfeteosy perpetuo por siempre jamás unas casas que nosotros avemos e tenemos e nos pertenecen en esta ciudad en el barrio de la Vieja Ruba[10], que han por aladaños [así] de la una parte casas del monesterio de Sant Agustín, e de la otra parte casas de Diego Alonso rasçionero de la Santa Iglesia de Burgos e de la otra parte de delante la calle pública.

          [Después de haber señalado los límites de las citadas casas y las condiciones del censo enfitéutico, viene la fecha y data con la indicación de la firma de los testigos en la forma siguiente:] 

         Fue fecha e otorgada esta dicha carta pública de censo ynfeteosy en el dicho monasterio de Sant Pablo, en la capilla de Santa María, a doze días  del mes de março del nasçimiento de Nuestro Salvador Ihesu Christo de mill e quinientos e siete años. Testigos  que estaban presentes a lo que dicho es e vieron firmar sus nombres algunos de los dichos frayles en el registro de mí, el dicho escrivano Juan de Burgos, e Bartolomé de Poza, e Pedro Jaén, vecinos de Burgos. Fray Pedro, Presentado; Frater Petrus de Cuevas Ruvias, Prior; Frater Ambrosius de Yepes, Suprior.

         [finaliza con la testificación del escribano y notario público del número de la ciudad de Burgos en nombre de la corte real, concluyendo con la frase:]

         E por ende fize aquí este mío syno a tal en testimonio de verdad. Pedro Ribera.

 


[1] Ese documento, que encontramos en el Archivo Histórico Nacional de Madrid en 1985, fue publicado en la revista científica de estudios históricos “Archivo Dominicano” 6 (1985) 294-301. El documento de que hablamos en este artículo fue publicado en esa misma revista, vol. 11 (1990) 77-84.

[2] “Archivo Dominicano”, 3 (1982) pág. 60.

[3] V. Beltrán de Heredia,O. P.,  Francisco de Vitoria, Madrid-Barcelona,Ed. Labor, 1939, pág.18

[4] L. G. Alonso-Getino, El Maestro Fr. Francisco de Votoria…, Madrid, Imprenta Católica, 1930, pág.  13

[5] Suelen poner los historiadores como día del nacimiento de Francisco de Vitoria el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, teniendo en cuenta la costumbre de poner al bautizando el nombre del santo del día. Sobre estas discusiones cronológicas puede verse: R. Hernández,O. P., Personalidad humanística y teológica de Francisco de Vitoria, en “Ciencia Tomista” 114 (1987), págs. 40-45; id., Franciscote Vitoria. Vida y pensamiento internacionalista, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), 1995, págs. 11-16.

[6] Esteban de Mora, Hitoria Annalistica del Convento de San Esteban…, vol.II, págs.703-704. Obra manuscrita conservada en el Instituto Histórico del citado convento dominicano de Salamanca.

[7] “Archivo Dominicano” 9 (1988) págs. 23-37.

 [8] “La Ciencia Tomista” 80 (1953) págs. 275-289

[9] Puede verse una exposición sobre la polémica en torno a la patria chica de Francisco de Vitoria en R. Hernández, O. P., Un español en la ONU, Francisco de Vitoria, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC Popular, 6), Madrid 1977, págs. 9-12.

[10] Vieja Rúa. Hemos destacado en negrita, en cursiva y con subrayado  poco antes el nombre de Francisco de Vitoria en su condición de diácono, objeto de todo este estudio.

  

 

   

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