Licenciado en Psicología, ejerce en aula específica de Instituto de Educación Secundaria. Profesional preocupado, denuncia y deja constancia escrita de sus vivencias, opiniones y criterios.

 

 

 

CONFIDENCIAS

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Rafael Parejo Herrera

 

 

En honor a la veracidad, y claridad con la que quiero proceder, debo advertir que durante este Curso Escolar 2.004-05, he dejado de ser Tutor y referente del Aula Específica en mi Centro, CEIP “Lope de Vega”. Situación en la que he estado 5 cursos consecutivos.

Continúo en el Centro, pero en cuanto que las circunstancias vividas al finalizar el 2.003-04, confirmaban una disrupción, al no gozar de la confianza de mis compañeros ni de la de los padres de los alumnos del aula, opté por retirarme de la “gobernación”. Decisión tomada el 27 de agosto, tras un análisis minucioso de la situación.

Ellos tienen sus razones; las que a mí me mueven quedan depositadas en los diferentes escritos, y en nuestra sociedad plural, las diferentes partes tenemos la obligación de valernos de la palabra y de la conjunción de esfuerzos; si estos objetivos encuentran fricciones será cuestión de aplicar el “cambio de jugador” (“tiempo fuera”) y otro continúa el partido. Las consecuencias están por ver.

La opción de haber permanecido durante este quinquenio ha sido exclusivamente personal y consecuentemente voluntaria, ya que el segundo año de mi estancia quedaba vacante la plaza de Apoyo a la Integración y podía acceder a ella por antigüedad. El motivo era el convencimiento de la necesidad que alguien mantuviese una direccionalidad y continuidad en el asunto de la atención a la diversidad.

Tal reacción hay que buscarla en los sucesos que acontecieran el año que accedía a este centro. Cuando me incorporaba, en el Año Escolar 98-99, se vivían unas circunstancias concretas: en el Curso anterior había empezado a funcionar una de las cuatro Aulas Específicas que se habían establecidos en los Centros Ordinarios de Ed. Infantil y Primaria. Ese primer año se pasó con la transitoriedad de toda primera vez. Yo, llegaba a tomar posesión de una plaza ofertada en el Concurso General de Traslados del Cuerpo de Maestros, en Resultas, optaba  por ella. Solicitada, concedida, me incorporaba.

Entonces el Centro presentaba 3 Puestos de P.T.: uno de Audición y Lenguaje, otro de Apoyo a la Integración –en aquellos días de Baja por enfermedad-, y la mencionada Plaza “Específica”. En tales circunstancias procedería a dar atención a aquellos a.c.n.e.e. “asignados” al A.E.. Curiosamente, estudiados los Dictámenes de Escolarización de los Informes Psicopedagógicos de los alumnos diagnosticados, ninguno era de ‹‹Aula Específica››, sino de ‹‹Integración Combinada››, escolarizados en grupos ordinarios de referencia. Estos hechos junto a la práctica violenta de exclusión, relegándoles al aula “Especial” y apartándoseles, incluso del patio en los recreos… sorprendía, si no alarmaba.

Alarma en unos, frustración en otros. Las expectativas de la mayoría, basados en la creencia que el Aula Específica debía ir al margen del centro y guardar en su interior aquellos elementos distorsionantes, pujaban revuelos. La conceptualización de mi Puesto y función, con una experiencia y formación, al menos suficiente, chocaba de inmediato. Frente a una mayoría, quedaba una minoría, y el conflicto requiso que incluso interviniese la Inspección. Pese a los argumentos, que no son otros que los criterios dictados por la legislación, se optó por condescender con la mayoría. En la reunión del Claustro de Maestros con el Sr. Inspector de Zona, celebrada el 17 de noviembre de 1.998, quedaban mis criterios –que no eran sino los criterios de evaluación aplicables a cualquier alumno, incluidos los “especiales”- suspendidos.

Aquello marcará una dinámica, la misma que plasmo en cada uno de los escritos. Reflexiono, junto con otras personas llegado el caso, sobre las posibilidades y dificultades del ejercicio de los derechos a la educación, a la dignidad, a la prestación de recursos en función de las necesidades del alumno... En la Memoria Evaluativa de aquel Final de Curso entregaba una “Memoria Tridimensional” en la que traté de puntualizar cronológicamente los hechos sucedidos, las respuestas prestadas y las descripciones legales que debían haberse aplicado. 

Aquellos hechos, desencadenaron una defensa de la legalidad bajo el principio, si todos hacemos aquello que debemos hacer, conforme está establecido en las normas que nos organizan, todos obtendremos garantías plenas de satisfacción de nuestros derechos… ya alumnos, en sus diferentes situaciones, ya como profesional que ejerce sus servicios dentro de las diferentes y complementarias prestaciones.

En esta línea, se planteó, en la Reunión de Escolarización del 13 de mayo de 2.002, el reconocimiento de la ratio correspondiente a un aula que venía incorporando ya a tres a.c.n.e.e. por TGD y otro rondaba en puerta. También el 29 de mayo, celebrábamos una jornada educativa, sobre atención a la diversidad, organizada por el equipo directivo del Centro y en el que participaban, inspección, mediador intercultural, representante de la asociación APNAAL y mi persona; moderó el Director.

En torno a estos hechos han venido girando mis escritos[1] con el convencimiento personal de ‹detectar, asumir y transformar› las circunstancias presentes para dirigirlas hacia los fines establecidos por quienes nos gobiernan desde las servidumbres de nuestro estado de derecho.

Antes de apartarme, había hecho entrega en Registro de la Delegación Provincial de nuestra Consejería de Educación, la Instancia al Ilmo. Sr. Delegado, de 04 de junio de 2.004[2], en ella solicitaba una revisión de la función de los Puestos que prestan servicio a los a.c.n.e.e. por causa de autismo. Anteriormente, en mayo, presentábamos en el Congreso de E.E., celebrado en la Universidad de Almería, el modelo organizativo de este tipo de aula. Comunicación que proponía la conjunción de las normas aplicadas “tradicionalmente” a los a.c.n.e.e., tratándose de dejar de andar “campo a través” –“especial”- para conducirnos por una calzada circulatoria pública, donde cada usuario, en uno u otro sentido, viese salvaguardada su libertad y garantizado sus derechos, sin que confrontasen.

Reconozco que hay momentos en los que hay que exprimir la imaginación para ofertar alternativas de solución, pero nuestra inventiva no puede dar la espalda a la reglamentación explícita, si antes no hemos soltado las amarras que nos atan al puerto. Y siguiendo con el símil de la embarcación, también sabemos que no cualquier armazón admite cualquier velamen si no lleva los aparejos necesarios. Que tampoco es posible de gobernar por un marinero, que es menester una tripulación, y que los ahorros de recursos nos llevan a verdaderos disparates. Un servicio público no es una aventura.

¿Es que no aprendimos del “proceso GAL” que las cosas serias tienen que estar seriamente controladas?. Que hay situaciones, esas que como bien advertía el General Sainz de Santamaría, en las que los Cuerpos de la Seguridad del Estado se encontraban en el filo, en esa situación inestable, vulnerable, de riesgo, con riesgo y arriesgando… para garantizarnos a los ciudadanos el servicio de estar seguros en la calle, en la casa, en el trabajo,….

Por qué no escarmentamos y dejamos de dejar las garantías de servicios que se nos prometen a los ciudadanos en marañas indigeribles, improcesables por los mismos que andamos dentro del sistema de prestación de servicio educativo; ¿cómo un representante sindical cree que la ley 7 de abril de 1982, de la integración social del minusválido está derogada?, ¡de cuando una ley de mayor rango puede suplantarse con otra de menor que además soslaya …!

Integración…?    CON LOS MEDIOS PRECISOS, incluyendo la organización y optimización (que no sinónimo de escamoteo) de los recursos.

Y para acabar, recordar el conocido dicho: “Quien, el pueblo que, no guarda su memoria está condenado a repetir sus errores”. Si trasladamos esta sentencia a nuestra historia profesional colectiva docente, en concreto el de un sector preciso: el de Pedagogía Terapéutica y, porque es cierto que cada parcela laboral vivencia un estilo propio, -estilo fraguado bajo el sino de que no se entiende lo que no es vivido-, no debemos olvidar.

Reitero, tan sólo cuando se vive una situación puede comprenderse; tan sólo entonces. Hay experiencias en la vida que si lo la vives, no la puedes sentir y procesar. Nuestro intelecto guarda en sus archivos: olores, sonidos, colores, brisas, humedades, pesos, presiones, espacios, velocidad, distancias… que no se pueden procesar si no están registrados. E importando el dicho de Antonio Machado sobre la vida, en cuanto que «todo pasa y todo queda, pasamos haciendo camino sobre el mar», recordar que cada uno de nosotros no volverá a pasar por las mismas circunstancias, pero otros podrían verse en hechos parecidos.

Si a alguien le vale estas confidencias, las doy por validas. Válido este trabajo y este tiempo empleado -(“de los trabajos y los días” -Hesíodo)

Referencia al final del texto:

www.quadernsdigitals.net, Hemeroteca››visualiza revista MASEDUCATIVA número nº 4, artículo 1º/necesidades educativas especiales ¿una paraescuela?; número nº 5, artículo 25º/la pedagogía y la didáctica: instrumentos (únicos) de intervención en la docencia; número nº 6, artículo 15º/análisis y detección de las trabas que dificultan la óptimización de los recursos en este área de las n.e.e.

 

 

ANEXO - COPIA DE ESCRITO PRESENTADO

Rafael Parejo Herrera, Maestro-Tutor del Aula Específica de P.T. de este centro "Lope de Vega" de Almería,

EXPONE:

 

Por razones diversas y largas en el tiempo se ha ido fraguando por una parte un clima constructivo en base a reivindicaciones de recursos necesarios para garantizar mejoras en nuestra prestación de servicios a los alumnos adscritos a este aula, y sin embargo por otra parte, algunas personas no han sabido diferenciar las responsabilidades peculiares a los puestos que ocupan.

Dado que no es propósito de juzgar sino de organizar el sistema de trabajo y razonar argumentos e incluso expectativas, para evitar, esos sí, momentos presentes en los que se vive confusión e incluso des acreditación a nivel personal o a instituciones. Queremos desde el primer momento advertir que debemos, todos, no confundir el ejercicio personal de determinados Puestos, sino que lo que es necesario aclarar son: 1 ° las funciones de determinados puestos y luego, 2° si pueden ser asumidas, y si no, 3° ponderar y dosificar, sin extenuar.

Por eso  presentamos esta instancia

  • a la Jefatura del Servicio de Ordenación Educativa
  • a la Jefatura del Servicio de Inspección Educativa,
  • al Coordinador del Equipo Técnico Provincial de Orientación Educativa,
  • a la jefatura del P.A.S.

así mismo

  • a los sindicatos, al menos CC.OO. y U.G.T. para que asistan y velen por los acuerdos y no se lesionen en la prestación de servicios, los derechos tanto del los Personal Funcionarios como del Personal Laboral al servicio de la Junta de A.

 Buscándose optimizar las funciones asignadas a los Puestos de Trabajo que concurren en este Aula Específica en función de las demandas que plantean los alumnos aquí escolarizados, es menester aclarar:

Al personal Monitor de E.E. se le encomienda la faceta de las actividades de Ocio y Tiempo Libre, entre otras, (área extensa que sin interferir con la docente permite desarrollar en sintonía -e independencia- capacidades-habilidades tales como la atención, la colaboración, la autonomía personal ...) es conveniente determinar quién especifica y diseña las actividades, porque si por una parte se sugiere (por parte de la M. de E.E.) sea el Tutor quien las programe..., este Tutor desconoce este campo de actuación porque sus funciones no las considera competencia de la carrera docente, de igual modo que si por ejemplo algún alumno precisara la intervención de un fisioterapeuta y su función la tuviera también que _'programar" dicho Tutor. Así que, puesto que verbalmente se le han dado razones y éstas no han valido para resolver la actuación debida por la persona que ejerce el puesto, se demanda resolución para asumir dicha acción. Y posibilitar la coordinación de actividades, que en planos diferentes, concurren y permiten desarrollar las capacidades y habilidades que nos interesa en el alumno.

 

Al E.O.E. se le asigna determinadas acciones, una, crucial: el comportamiento disruptivo-agresivo. Mientras no logre controlarse este aspecto esencial del comportamiento no podrá permitirse con garantías .desarrollar, bien individualmente o integrado en colectividades, acciones comunes o adaptadas. Es primordial por tanto resolver este aspecto que no es posible realizar por un maestro/a. Para mas claridad se adjunta documento del Juzgado de Instrucción n° 1 de Almería, para dejar constancia de las condiciones en las que se desarrolla la actuación con este tipo de alumnado.

 

Los requerimientos de los padres exigen al "tutor" que a sus hijos se. les garanticen cuantas necesidades se les detectan, por eso vamos a solicitar a los padres un pliego de demandas para que se estudien al nivel que corresponda; así como a partir de éstas, llegado el caso, ordenarse y proporcionarse entre las demandas declaradas y las posibilidades disponibles. Estas demandas declaradas a principios del curso constituirán elementos en la elaboración del Plan Anual del Centro para el curso 2.004-05 y el Equipo Docente de Orientación y Apoyo absorberá su desarrollo.

 Estos tres asuntos, pero ante todo los dos primeros por ser causa de discrepancia en el tiempo, y éste pasa y los alumnos crecen, y crecen. la severidad y riesgo de las "visceralidades" así como el sentimiento de inutilidad frente al quehacer diario, porque hagamos lo que hagamos, es el alumno el que nos marca con sus estereotipias o labilidad atencional la eficacia y eficiencia que se nos demanda, y que queremos lograr. 

Quiero aquí dejar constancia de la constatación de signos de frustración y síntomas mas serios como pródromo s de depresión, en base al tiempo y circunstancias en el que los profesionales que mas directamente trabajan con estos alumnos, desarrollan su labor profesional. Por estas razones demandamos primero las funciones queden claramente especificadas y tipificadas, para racionalizar y ponderar el grado de compromiso y exigencia exigible, no vaya a ser que por sobre exigimos con metas irreales, fracasemos.

Desde el Centro se viene desarrollando esta tarea de asentar las demandas de la integración de alumnos con autismo en el contexto de un centro ordinario. El grado de consecución de los objetivos curriculares y sobretodo la no imputabilidad de los actos lesivos o distorsionadores del clima de trabajo y de convivencia que se pretende en el Centro luego aflora la no colaboración..

 

 

 


[1] Véase referencia al final del texto

[2] Copia de esta instancia fue entregada igualmente en dos sindicatos (CC.OO. y U.G.T.) con la idea que en las reuniones mensuales de estos con la empresa-administración estudiasen la propuesta. Hasta el momento no se sabe nada…  de su contenido, véase anexo

 

 

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